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El carnaval del perdón – Sibundoy

El carnaval del perdón – Sibundoy

Desde este año he tenido el propósito de encontrarme con mi orígenes, recordar, reconocer y revivir mi cultura ancestral. Mi familia, que fue campesina hasta llegar a la ciudad, sigue guardando en sus costumbres esa cultura indígena que puede parecer olvidada.

En mi viaje a Sibundoy al carnaval del perdón, me encontré con que la alimentación es la misma que siempre he tenido. Al mirar la abuelas, estaba mirando a mis abuelas, a mis tias, a mi familia y conocidos, esta sensación me lleno de mucha emoción.

El Carnaval del perdón en un evento tan importante para las comunidades indigenas Kansa e Ingas, que sinceramente no alcanzo a comprenderlo desde mi razonamiento, lo que si pude hacer fue interpretar y sentir lo que ocurría a mi alrededor. Son 5 municipios los que conforman el alto putumayo, la fiesta empieza el 5 de febrero y termina el 15 de mismo mes, son 10 días de celebración y unión entre las comunidades. Yo solamente estuve por 4 días, en el primer día fuí al parque principal en Sibundoy para escuchar conciertos de musical andina, música hecha por las comunidades indigenas, jóvenes y adultos compartían sus talentos, las letras de las canciones (las que eran en español) hablaban del amor universal, de la madre tierra, conexión espiritual, en el lapso de 3 horas fueron mas de 8 grupos los que pude ver, fue una puesta en escena bellísima. En medio de uno de los concierto unas 8 mamitas se apropiaron del escenario y empezaron a danzar, todas tenían mas de 60 años, (es un calculo) sin zapatos, con falda larga negra y con una trenza larga en su espalda, danzaron conectadas con el palpitar de la tierra, era la danza al maíz, en ese momento mis ojos empezarón a derramar lagrimas; cuando las ví a ellas, ví a mi madre, a mis tías, abuelas y bisabuelas, me ví en ellas e indudablemente reconozco mi parte indígena, mi parte chamanica de bruja.

Al día siguiente fui a un pueblo que se llama Santiago, ahí estaba reunida la comunidad inga, todos preparados para este día con sus mejores trajes y con sus instrumentos musicales, el traje que usen depende del rol de la persona desempeña en la comunidad, los taitas usan su corona de pumas, collar de dientes de jaguar, casabeles. Los niños que se preparan para ser taitas tambien usaban los trajes. Las mujeres usan una corona de tejidos que cae por su espalda con tiras de varios colores con una falda abajo de sus rodillas, un chumbe, y una tela que puede ser azul, rosada o verde cubriendo sus hombros, la mayoría de las personas usan una ruana azul con rallas negras y rojas. En esta celebración en Santiago bailamos, hicimos música y vimos el ritual del sacrificio al gallo, era una puerta grande de paja, que tiene metros más o menos 4 metros de altura, suben un gallo y lo empiezan a halar de un lado a otro hasta que le cortan la cabeza, un ritual para conectar con la fuerza de la madre tierra.

La parte que me parecio más importante en la organización del festival es que hay chicha y comida para todo el mundo, el cabildo y las familias hacen chicha para que se reparta durante todo el día.

Al día siguiente fuimos a la fiesta al Sibundoy, en la mañana nos levantamos en la casa del taita juan, cuando toda sus familia se estaba preparando para el recorrido. Se empezó recorrido desde Sagrado Corazón hasta la plaza principal, ahí los estaba esperando yo, estrenaron a la iglesia, danzando, hicieron música, que nunca se para. Estuve por mas de 10 horas danzando, fue un espacio mágico de amor y conexión.

En mi ultimo día fui a los termales para descansar, conocí a Camilo de la fundación Colibrí Amarillo un ser lleno de enseñanzas. Y día siguiente regresé a Cali.

Febrero 17, 2018

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